domingo, 7 de junio de 2015

Hay tanto dolor en esta tierra, que anega el pecho

                
                    Hay tanto dolor en esta tierra, que anega el pecho, 
                    lágrimas y lágrimas, camino de Alemania o Cataluña. 
                    Quedan espigas sin manos, suspiros sin besos,  
                    labios sin palabras.

sábado, 30 de mayo de 2015

Qué promesas quedan cuando te marchas


Salir a caminar a deshoras es una señal de desvarío
por tanto amor.

También retener poemas, la fiebre que abruma
y para qué nombrar las cosas
por su nombre de pila si estás tú.

Y ese cerrar puertas, ciudades,
caminos por alejarme de ti.

Y qué promesas quedan cuando te marchas.

sábado, 23 de mayo de 2015

Somos días gastados, pétalos dormidos



Somos días gastados, pétalos dormidos
entre versos de Cernuda, una historia de NO-DO,
algún obituario compañero,
- Fue feliz contigo, siempre le recordaremos...

Luego la desolación en una España entristecida.

Los pecados mortales del sexo son los que no cometimos,
la belleza de los veintitantos que no gastamos.

Antes que la vida, nos robaron los sueños.


sábado, 16 de mayo de 2015

¿Astenia primaveral?


No es oportuno pronunciar la palabra pasión
cuando rezuman pereza tus brazos, 
incapaces de un cariño a media tarde.
¿Serás lo que llaman astenia primaveral?


sábado, 9 de mayo de 2015

Hay dedos que mendigan una noche de pasión


Hay dedos que mendigan una noche de pasión
e inventan un cuerpo hermoso.

Alguien se desvela y envía al amanecer
cientos de whatsapp que nadie responde.

Ahora que está el pueblo sin calles,
las casas sin puertas,
balcones de invierno.
Retales, quizá, de un momento congelado
que nunca sintió amor.

Tanto tiempo sin ti; se perdieron al mediodía
los paisajes que te explican.


domingo, 3 de mayo de 2015

Mi infancia fue un mar donde las olas eran de cebada y trigo

Mi infancia fue un mar donde las olas
eran de cebada y trigo.

Decían que había otro mar de piélagos,
islas volcánicas, atolones y lindes de espuma.

Yo siempre quise partir a esa república remota;
bordear sus horizontes con la voz novata de mi asombro.
Volar con cormoranes, alcatraces, quizá también,
con un humilde frailecillo.

Recorrer el gótico de sus acantilados,
sus bóvedas coralinas, capillas abisales,
su coro de animales de leyenda...

Elevarme hasta el añil de la cúpula,
mientras, lejos, brotan sin mí, las espigas
y las adormideras.

viernes, 1 de mayo de 2015

Trepan olivos por el cerro


Trepan olivos por el cerro como soldados preparándose
para una guerra que se saben derrotados.

Se cuenta que en la lejana China hay millones como ellos,
un despiadado ejército de autómatas
que ocuparán los estantes de los supermercados
a precio de ganga.

Nunca esta tierra fue el país de la alegría.



martes, 28 de abril de 2015

Paisaje del trigo


He llegado al paisaje del trigo por la llanura de la era.
Me gusta este secarral amarillento,
los gorriones que buscan semillas entre el rastrojo
y hasta ese solano que se hace mortal
hacia las tres de la tarde.

Dices que el campo está perdido y puede que tengas razón,
hay demasiado silencio que desvanece
la memoria de las cuadrillas regresando por la tarde.

Al pasar por la trocha he visto al pueblo lejano,
empequeñecido entre el bochorno de este agosto implacable.

Si ahora llegaras verías un aprendiz de poeta
sin crema protectora para tanto desconsuelo.



domingo, 26 de abril de 2015

La nostalgia es una crisálidad


Cerca del altozano está la que un día
fue la casa de nuestra familia.
La puerta y su silencio, encontrarme, inesperadamente,
con unos rasgos que no reconozco tras la ventana.

Vuelvo a ese instante en que te busco en tu estancia
y allí estás,
pero ya no me nombras porque ningún día nuevo
quiere vivir una noche sin promesas.

La nostalgia es una crisálida que incuba en nosotros,
apolilla nuestra razón y lleva el légamo
de nuestra propia historia.

jueves, 23 de abril de 2015

Este pueblo todavía es mío

Este pueblo todavía es mío porque yo así lo quiero,
aunque ahora andan las calles desamparadas
y ya nadie está sentado en su puerta en estas noches
que acudes con tu brisa, estallas en astrales
y siento un efluvio de espigas que me redime
de cualquier rencor antiguo.

LA CAMPIÑA. PRIMERA PARTE

Cabañuelas de ida y vuelta.